Después de tener 10 alarmas en solo 2 meses.
La propia Comisión europea ha confirmada la gravedad de la situación con Turquía, y de forma clara confirma que “en el caso de los envíos de limones procedentes de Turquía, los datos resultantes de las notificaciones en el RASFF y la información relativa a los controles oficiales realizados por los Estados miembros indican la aparición de nuevos riesgos para la salud humana, debido a una posible contaminación por residuos de plaguicidas, que requieren un mayor nivel de controles oficiales.”