Mosca del olivo

La mosca del olivo (Bactrocera Oleae) es una de las plagas más dañinas en el olivo, tanto en aceitunas que se destinan a las almazaras como las de mesa. Como todas las moscas, es un díptero, concretamente dentro de la familia de los Tripétidos y a nivel nacional, afecta más intensamente en la costa mediterránea. En este artículo, se pretende dar un conocimiento sobre la biología de esta especie y los daños que provoca con el fin de saber cuando afecta a nuestro cultivo y los tratamientos que se pueden realizar para evitar esta plaga o eliminarla en caso de que ya esté posicionada.

Biología

La mosca del olivo inverna en el cultivo del olivar enterrada en los suelos o en la corteza del tronco en forma de pupa y su mortalidad varía en función de las temperaturas que se alcancen en invierno.

A partir de primavera las moscas en fase adulta se nutren de sustancias nitrogenadas y azucaradas y cuando ya ha alcanzado una madurez sexual (a partir de junio) puede efectuar la puesta sobre las aceitunas, generalmente bajo la epidermis, que tengan una serie de características:

  • No deben contener otro huevo, puesto que ponen generalmente un huevo por fruto y no escogen las aceitunas picadas con anterioridad

  • El hueso debe estar mínimamente endurecido y la aceituna debe tener un tamaño entre 8-10 mm de diámetro.

Al cabo de 3 días en verano o de 8 a 10 en otoño, en función de las condiciones climáticas, emerge la larva que elabora una galería y a medida que aumenta de tamaño también aumenta ésta, ya que se nutre de la pulpa.

Cuando la larva finaliza su desarrollo se convierte en pupa y lo hace en el interior del fruto, rompiendo la epidermis o enterrandose en el suelo. La duración de esta fase pupal está determinado también por las condiciones climáticas y termina cuando se transforma en un adulto. Se repite el ciclo mientras siga habiendo aceitunas.

Generalmente presenta tres generaciones y tienen una duración entre 35-40 días en períodos estivales y hasta 60 días en períodos otoñales.

Daños

Los daños que genera la mosca del olivo son únicamente en el fruto, concretamente en su estado larval y pueden ser de dos tipos:

  • Directos: El deterioro de la pulpa a través de las galerías hace que el fruto sea inservible para la aceituna de mesa, además de que los frutos caen antes de la recolección y reducen considerablemente su peso.

  • Indirectos: Las galerías generadas son un foco de infección para la penetración de bacterias y hongos que modifican las características organolépticas y de acidez provocando en las aceitunas destinadas a la producción de aceite, que el aceite sea de mala calidad.

Tratamientos

Para los tratamientos, ya sean de control o prevención, se debe tener muy en cuenta los niveles de población de la mosca del olivo para así realizar el momento óptimo de aplicación, minimizar el impacto sobre el medio y lograr la máxima efectividad posible. Se puede realizar diferentes métodos de control:

Trampeo masivo

Inicialmente para realizar un control de la plaga se debe conocer el nivel de población que presenta y para ello se utiliza el trampeo masivo. Consiste en el empleo de una serie de atrayentes para reducir el número de moscas en fase adulta y de paso cuantificar la población. Se puede realizar con mosqueros, en los que en su interior se introducirá fosfato biamónico u otro tipo de atrayente alimenticio, o trampas monocromáticas (amarillas) engomadas por las dos caras con feromonas, que disminuyen la población de machos y por tanto reduce su reproducción.

Control cultural

El control cultural consiste en la realización de prácticas a nivel de campo para evitar la afección de la mosca sobre los olivares. En primer lugar se pueden realizar labores a nivel de suelo (debajo del olivo) para eliminar las pupas que se desarrollan en el suelo durante el invierno e interrumpiendo así el paso a la fase adulta. También se puede recolectar la aceituna destinada para la producción de aceite más prematuramente para destruir en la etapa de molturación las larvas que aún puedan quedar de última generación. Por último, si se va a realizar una nueva plantación, emplear variedades que sean menos propensas a tener daños por la mosca del olivo.

Control biológico

Según estudios realizados los enemigos naturales no tienen un papel relevante en el control de la mosca. Reduce el desarrollo de la plaga mediante la presencia en el campo de Opius Concolor que es un insecto parasitoide que se nutre de las pupas de Bactrocera Oleae reduciendo su crecimiento poblacional.

Control químico

Según el porcentaje de aceituna picada se pueden realizar dos tipos de tratamiento diferentes:

  • Tratamiento de cebo: Se suelen realizar cuando el porcentaje de aceituna picada por árbol es bajo, entre el 1 y 2% o cuando se recojan más de 5 adultos por mosquero y día. Consiste en una solución que se compone de una proteína hidrolizada que actúa como cebo mezclado con un insecticida como puede ser el dimetoato y agua puesto que se pulveriza la cara sur del olivo entre 1 y 3 metros cuadrados para reducir la población en la fase adulta.
  • Tratamiento total: Se emplean cuando el porcentaje de aceituna picada por árbol es entre el 7-8% y consiste en mojar toda la superficie del árbol para erradicar tanto adultos como larvas. Se suelen emplear materias activas como caolín (95%), imidacloprid (20%) entre otras.

Los tres primeros métodos mencionados se pueden emplear sin problema para agricultura ecológica, en cambio para el control químico las formulaciones a emplear tanto en este tipo de tratamientos como en el de cebo deben estar inscritas en el Registro Oficial de Productos Fitosanitarios y concretamente se deben observar las materias activas permitidas y dosis para tratamientos de cultivos de olivares para el control de Bactrocera Oleae.

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