La Psila del Peral

DESCRIPCIÓN

El adulto mide entre 2 y 3 mm y parece una pequeña cigarra. Los huevos son al principio blancos, tornándose amarillos y anaranjados progresivamente. Tienen forma elíptica. Las ninfas son aplanadas y pasan por cinco fases de desarrollo, siendo el color amarillo durante los tres primeros estadios y de colores oscuros en los dos últimos.

SÍNTOMAS

Las picaduras, especialmente de las ninfas, originan el debilitamiento del árbol. En caso de ataques intensos se producen deformaciones de los órganos afectados e incluso caída prematura de hojas.
En la melaza segregada por las ninfas se desarrolla la negrilla, perturbando la función clorofílica de la planta y las gotas de la misma pueden producir quemaduras, especialmente en tiempo seco y cálido.

AGENTE CAUSAL

El agente causal es Cacopsylla pyri (L.)

CICLO DE ACTIVIDAD

Pasa el invierno en estado adulto generalmente en la corteza del árbol y en hierbas y malezas de los márgenes. En Enero o Febrero, las hembras invernantes recobran su actividad. La puesta es muy escalonada y se desarrolla de enero a abril. Las altas temperaturas y baja humedad del verano producen un descenso de fecundidad y una elevada mortalidad de formas inmaduras y huevos. Las ninfas viven inmersas en las gotas de melaza que producen. Esta plaga se ve más favorecida cuando mayor sea el desarrollo vegetativo de la planta.

Comentarios ciclo:

Tiene de 4 a 8 generaciones al año. A partir de septiembre-octubre empiezan a aparecer los adultos invernantes.

PREVENCIÓN Y CONTROL

Es una plaga muy difícil de combatir dada la continua aparición de formas resistentes a los tratamientos.

El control debe hacerse de una forma racional, evitando el excesivo número de aplicaciones y los tratamientos en épocas en que empiezan a desarrollarse los enemigos naturales, mayo-junio. Éstos enemigos son fundamentalmente antocóridos.

Las formas sensibles son los adultos y las ninfas jóvenes, por ello debe tratarse en enero-febrero cuando las hembras invernantes recobran su actividad y en primavera-verano, en los momentos en que cada generación se encuentre en el estado de ninfa joven.

Los productos más eficaces son abamectina y amitraz. También se ha comprobado que la aplicación de mojantes y detergentes puede llegar a controlar la plaga, sobre todo con temperaturas elevadas, contra las generaciones de verano. Deben evitarse las fuertes podas, abonados y labores de cultivo, que den lugar a un exceso de vegetación.

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