Los zarajos están elaborados con materias primas totalmente naturales (tripas de cordero, ajos y una pizca de sal). Después de su fabricación son horneados, lo cual hace, que presenten ese color dorado tan característico.
Tras este proceso y una vez que se han enfriado, pasamos a la fase de envasado para posteriormente congelarlos o distribuirlos, según convenga al cliente.