El nuevo marco legal aplicable al vino, la Organización
Común del Mercado vitivinícola, da la
posibilidad, desde la campaña 2009/2010 de hacer
mención facultativa en el etiquetado de vinos sin
indicación geográfica de la añada y
variedad. Este instrumento, solicitado a la Comisión Europea
y defendido por España durante las negociaciones de esta
reforma, da la opción de competir a los vinos comunitarios
con las mismas herramientas que nuestros principales competidores
internacionales, algo que no ocurría con el anterior marco
comunitario.
Por ello, para evitar limitar la competitividad del sector
vitivinícola español frente al de
países terceros, el Gobierno de España ha tratado
siempre de ofrecer soluciones, como fue el reconocimiento del
“Vino de la Tierra Viñedos de
España”. En relación a esta
indicación geográfica protegida, y ante la
petición de la Comisión Europea, el
Ministerio
de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino ha comunicado a
ésta mediante escrito su colaboración para
derogar en el futuro la Orden Ministerial por la que se reconoce y
regula la indicación geográfica “Vino
de la Tierra Viñedos de España”, por
considerar que, en gran medida, sus objetivos quedan cubiertos por los
nuevos instrumentos de la
OCM, independientemente de las
discrepancias en cuanto a los argumentos legales que puedan existir en
cuanto a su reconocimiento.
Desde el Ministerio se considera que “Viñedos de
España” ha cumplido satisfactoriamente, durante
sus ya 4 años de vigencia, el objetivo para los cuales fue
reconocida, a petición del sector vitivinícola
español. Esto es, dar la posibilidad de
valorización de determinados vinos de calidad producidos en
once Comunidades autónomas de España,
especialmente mediante la indicación de su añada
y variedad.
Esta figura ha dado la oportunidad a las empresas de posicionar estos
vinos en mercados tan importantes como el de Estados Unidos, aumentando
la posibilidad de acceso al mercado del vino español de
manera sinérgica y complementaria con la
comercialización de las
Denominaciones de Origen, máxima expresión de
nuestros vinos de calidad, que el Ministerio respalda y apoya con
absoluta convicción y compromiso. Con esta
decisión el Gobierno de España trata, igualmente,
de dar por zanjadas las discrepancias que ha venido manteniendo con
algunas administraciones autonómicas en torno al
reconocimiento de la figura y a las cuales anima y ofrece intensificar
la colaboración en el interés común de
incrementar la fortaleza y competitividad del sector
vitivinícola español.