Asimismo, las investigaciones del
Observatorio destacan que en la
distribución minorista, la alta rotación del
producto y su bajo periodo de conservación en
frío sobre cero obliga a un suministro muy frecuente a la
tienda, lo que aumenta el gasto del transporte y repercute en los
costes.
En cuanto a la cadena de valor del sector de avicultura de carne, los
costes de producción son los que tienen un mayor peso
dentro. En concreto, el informe elaborado por el Observatorio indica
que los costes de producción del pollo ascienden a un 48% en
la cadena tradicional y un 54%, en la moderna. Además,
dentro de esta fase, la alimentación del pollo es el coste
más importante, ya que en 2008 sobrepasó el 65%
de los costes de la producción.
En cuanto a la fase de transformación, el estudio
señala que los costes totales suponen un 27% para el canal
tradicional y un 23%, para la moderna; siendo los mayores costes los
generados por el transporte de los animales y la carne, seguido de la
actividad específica del matadero y la
comercialización.
Sobre la distribución al minorista, los costes suponen un
25% para el canal tradicional y un 23% para el moderno. Asimismo, en el
canal tradicional, el reparto a las tiendas lo realiza directamente la
empresa avícola, por lo que se incrementa el coste de las
tiendas, entre un 21% y un 24%, debido a los gastos de personal.
Por su parte, en la configuración moderna, la venta al
detallista supone entre el 10% y el 15%, debido al alto porcentaje de
mermas que se producen en las tiendas originadas por el deterioro del
producto, la caducidad y los robos.
De esta forma, el informe constata que el alto nivel de
concentración e integración del sector, que
abarca desde la fase ganadera al mayorista en destino, es un factor
determinante de la gran eficacia de la cadena y facilita la respuesta
de las empresas al comportamiento de los precios y exigencias del
mercado
En este contexto, el estudio subraya que la integración del
sector determina el bajo número de agentes que participan en
la cadena, ya que la fase de producción, la industrial y la
distribución mayorista la realiza una sola empresa.