Los agricultores afectados no han recibido ni siquiera una
resolución con la cantidad que les corresponde cobrar de
2009 por la sharka, a pesar de haber arrancado ya sus plantaciones
dañadas. Se les realizaron ya dos visitas de
inspección, una para certificar si había
daños por el virus y otra para comprobar si
habían cumplido con el compromiso de arrancar las plantas.
Pese a ello, siguen sin saber nada de lo que cobrarán ni
cuándo lo harán.
Para este año 2010 se cerró ya en su
día el periodo de solicitud de ayudas, pero no se sabe nada
más al respecto. Ni siquiera se conoce el presupuesto que
destinará
Conselleria de
Agricultura en 2010 para paliar
los efectos de la sharka porque a estas alturas del año
sigue sin publicarlo en el DOCV, aunque como referencia el pasado
año ya se redujo el presupuesto casi un 80% sobre el
anterior al pasar de 500.000 euros en 2008 a tan sólo
109.365,12 de 2009.
Los agricultores afectados han
trasladado a LA UNIÓ su evidente malestar ante la
situación porque han arrancado sus árboles, dejan
por tanto de tener ingresos de su explotación, pero siguen
sin recibir indemnización alguna por esa pérdida
patrimonial desde hace varios años.
LA UNIÓ considera inconcebible que se retrase el pago y se
disminuya la partida destinada a una medida que afecta directamente a
la renta de los agricultores, con el agravante de tratarse de una
medida de sanidad vegetal que cubre una enfermedad de rápida
propagación entre las plantaciones de frutales, un sector
que atraviesa por una grave crisis de precios en los últimos
años.
A juicio de LA UNIÓ se pone de manifiesto una vez
más que la consellera de Agricultura, Maritina
Hernández, continúa con su política de
dejadez y brazos caídos y se olvida de proteger la renta de
los agricultores a quienes en teoría debería
atender. Es una más de las muchas ayudas que desde su
departamento se retrasa el pago.