Esta cantidad será complementada en igual cuantía
por el
Ministerio
de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y las Comunidades
Autónomas, poniendo así a disposición
de la apicultura española un total de 33 millones de euros
para el próximo trienio.
España es el país miembro de la Unión
Europea que recibe mayor porcentaje de ayudas (un 17,55% del total), al
estar a la cabeza en censo, con 2.459.373 colmenas, de las que el 80%
pertenecen a
apicultores profesionales.
El Programa Nacional de medidas de ayuda a la apicultura para el
próximo trienio presenta algunas novedades respecto a
programas anteriores, fruto de la experiencia alcanzada tras 12
años de aplicación desde que comenzara en 1998.
Estas novedades fueron solicitadas por España, tras
consultar a las Comunidades Autónomas y las Organizaciones
Profesionales Agrarias a lo largo de 2009, y tienen por
objeto fundamentar y optimizar su eficiencia y resultados, dada la
condición de España como Estado comunitario de
mayor peso en la apicultura europea.
El nuevo Programa Nacional de medidas de ayuda a la apicultura subraya
la necesidad de que los recursos financieros que se ponen a
disposición de este sector estén centrados en
resolver los problemas
sanitarios de la apicultura española, donde la lucha contra
la varroosis sigue siendo el elemento prioritario de las actuaciones.
En este sentido una de las novedades más destacadas es la
exigencia, para beneficiarse de las ayudas, de haber realizado al menos
un tratamiento al año frente a varroosis en el marco del
Programa nacional
de lucha y control de las enfermedades de las abejas de la miel.
Asimismo, destaca como novedad la necesidad de disponer de un seguro de
responsabilidad civil. El programa incluye también como
líneas básicas ayudas a la formación y
asistencia técnica, lucha contra la varroosis,
racionalización de la trashumancia, medidas de apoyo a los
laboratorios de análisis de las características
fisicoquímicas de la miel, y colaboración con
organismos especializados en la realización de programas de
investigación aplicada en el sector de la apicultura y de
los productos procedentes de la apicultura.
Con estas ayudas se reconoce la importancia de la producción
apícola española, que se configura como uno de
los mejores modelos de producción sostenible, donde
confluyen intereses económicos,
medioambientales y sociales al contribuir a la fijación de
la población en el medio rural, facilitando
además el equilibrio ecológico y el mantenimiento
de la biodiversidad.